1. Combinando Texturas
El layering es una excelente oportunidad para jugar con diferentes texturas. Combina un suéter de lana gruesa con una camisa de seda. Esta combinación no solo añade interés visual, sino que también proporciona un contraste agradable al tacto. Opta por colores otoñales como el burdeos y el mostaza. Una chaqueta de cuero añadiendo una capa extra puede elevar tu look. Los accesorios, como bufandas de cashmere, también son ideales para agregar calidez y estilo.
2. Colores y Tonos
Para noviembre, los tonos terrosos y ricos son perfectos. Considera una paleta que incluya marrones, verdes oscuros y tonos cálidos de naranja. Un abrigo camel sobre un suéter verde oliva es una combinación clásica que nunca falla. También puedes jugar con capas de diferentes tonalidades de un mismo color para un efecto monocromático que es extremadamente elegante. Las marcas como Massimo Dutti y Mango ofrecen excelentes opciones en estos tonos.
3. Siluetas y Proporciones
Es crucial equilibrar las siluetas al hacer layering. Si eliges una parte superior voluminosa, acompáñala con pantalones ajustados para no perder la forma. Por ejemplo, un abrigo largo de corte recto puede ser ideal sobre una blusa fluida y unos jeans ajustados. También considera las capas de longitud, empleando prendas más largas debajo y más cortas arriba para crear un look dinámico. Las prendas de marcas como Zara y & Other Stories son perfectas para experimentar con diferentes siluetas.
4. Accesorios Clave
Los accesorios son la clave para completar cualquier look de capas. Un cinturón en la cintura puede añadir definición a un conjunto suelto, mientras que unas botas altas pueden estilizar la figura y mantenerte caliente. No olvides las bufandas y gorros; estos no solo son funcionales, sino que también pueden ser un punto focal. Prueba una bufanda de tartán o un gorro de punto en colores contrastantes para un toque divertido.